miércoles, 26 de octubre de 2011

Bibliografía 3: Cambios fisiológicos y morfológicos del envejecimiento.

Plahuta JM, Hamrick-King J. Revisión del envejecimiento por aparatos y sistemas fisiológicos. En: Mauk KL (ed). Emfermería geriátrica: Competencias asistenciales. Madrid: McGraw-Hill; 2008. p. 111 – 194.

En este capítulo, los autores hacen una descripción del proceso de envejecimiento de cada órgano o sistema del cuerpo, de los que evalúa los cambios estructurales y funcionales de los mismos relacionados con la edad. Además, proporciona un repaso breve de cada estructura y función.
  • Aparato cardiovascular, también incluyen en este apartado el aparato circulatorio. Resulta llamativa la mención al hallazgo de la lipofucsina, un pigmento marrón que exhiben las células viejas, relacionado con los mecanismos oxidativos.
  • Aparato respiratorio, que comprende las partes del cuerpo que participan en la respiración. Sufren cambios los alveolos, la elasticidad pulmonar (que disminuye), la pared torácica (que se vuelve más rígida) y los parámetros respiratorios que se ven alterados.
  • Aparato digestivo, que al parecer se conserva bien en su conjunto en los ancianos, y sólo experimenta cambios sin importancia. Las áreas más afectadas de este aparato por la edad son la faringe, el esófago y el colon.
  • Aparato genitourinario, en el que se repasan y describen los cambios de los riñones, la vejiga, uréteres y uretra, así como los trastornos de micción, filtración glomerular, alteraciones en la homeostasis y cambios hormonales.
  • Aparato reproductor, destacando que en la mujer se acentúan en la menopausia por la disminución de estrógenos. En este apartado se revisan tanto los cambios en los varones como en las mujeres.
  • Sistema nervioso, donde se incluye el envejecimiento del cerebro, que debe considerarse como una etapa del desarrollo no como una fase de deterioro.
  • Sistema endocrino, estudiando por separado cada una de las glándulas, hormonas y funciones que desempeñan.
  • Músculos, destacando el esquelético como el que más sufre los cambios de la edad.
  • Sistema esquelético: hueso y articulaciones.
  • Sistema sensorial. Los cambios que con la edad sufren el tacto, el olfato, el gusto, la visión y la audición llevan a que las personas de edad se relacionen y comuniquen con el ambiente de forma distinta a como lo hicieron siendo más jóvenes.
  • Sistema inmunitario: inmunosenescencia, que alude al envejecimiento del sistema inmunitario, y por ahora se supone que afecta principalmente a la células T, mientras que la senectud afecta menos intensamente a las células B.
  • Sistema hematopoyético, con menor capacidad proliferativa y automultiplicadora de las células madre y las alteraciones que sufre el entramado de citocinas.

Como conclusión, decir que me parece un capítulo muy completo y útil, a pesar de ser extenso, ya que además de resaltar los cambios más importantes producidos como consecuencia del envejecimiento, aporta una introducción del aparato o sistema que está tratando.

María González Cano

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