jueves, 20 de octubre de 2011

Bibliografía 4: Cambios morfológicos y fisiológicos en el anciano

Millán JC, Znaidak R. Biología y Genética del envejecimiento. En: Millán JC. Principios de Geriatría y Gerontología. 1ed. Madrid: McGraw-Hill Interamericana; 2006: 21-41.

Comienza definiendo el envejecimiento morfofisiológico como el conjunto de cambios producidos en el organismo en relación al paso del tiempo. El autor describe los que son más relevantes para discernir entre el envejecimiento primario (o “normal”) y envejecimiento secundario (o “anormal”):
Los primeros cambios que notaremos se refieren al aspecto físico, que guardará relación con su edad, y a la vez sus diferentes órganos y sistemas también darán muestras de la acción del paso del tiempo.
Antropométricamente, se produce una pérdida de estatura (de aproximadamente 1 cm por década a partir de los 50 años), debido a la disminución del espacio intervertebral y al incremento de cifosis dorsal. También se produce una redistribución de la masa grasa en torno a la cintura, perdiéndose masa muscular; lo que causa incremento de peso.
En el sistema nervioso, se produce una pérdida de neuronas, compensada por el fenómeno de neuroplasticidad (se generan nuevas conexiones entre las mismas que permiten mantener la función). La capacidad de transmisión interneuronal se reduce debido a la disminución de los neurotransmisores cerebrales. La percepción sensorial también está disminuida.
Respecto al sistema cardiovascular, se producen modificaciones en la capa íntima de las arterias, donde se observará un incremento del depósito de sustancias; sobretodo colesterol y fosfolípidos, lo que disminuye la luz vascular. Las células del tejido cardionector disminuyen, ocasionando una alteración del impulso eléctrico cardiaco; además, se produce calcificación valvular.
En cuanto al sistema renal, las neuronas funcionantes y el flujo sanguíneo glomerular disminuyen, lo que conlleva una disminución de la capacidad de depuración del riñón. La vejiga pierde elasticidad; y en el varón la próstata presenta signos degenerativos que ocasionan problemas de micción, como infecciones e incontinencia.
En el sistema respiratorio, se produce una disminución de los volúmenes y capacidades pulmonares debido a alteraciones degenerativas de las estructuras musculoesqueléticas implicadas en la respiración.
A nivel endocrino, en la mujer se produce la menopausia, y en el varón se produce un fenómeno llamado “andropausia” , que causa disminución de la resistencia física y de la capacidad reproductiva. La melatonina (hormona que regula los ritmos circadianos) disminuye, causando trastornos del sueño.
En el sistema músculoesquelético se produce pérdida de masa ósea (sobretodo en las mujeres posmenopáusicas) y disminución de la masa muscular esquelética, lo que implica una disminución de la fuerza, resistencia y velocidad de acción.
Por último, la capacidad inmunitaria disminuye; los linfocitos disminuyen su actividad cooperativa y citotóxica.
Resulta interesante conocer todos estos cambios para comprender la razón de las enfermedades más comunes que padecen los ancianos.

 Rocío Sánchez Martín

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