sábado, 22 de octubre de 2011

Bibliografía 5

García Hernández M, Torres Egea M.P, Ballesteros Pérez E. El anciano sano. En: García Hernadez M, Torres Egea M.P, Ballesteros Pérez E. Enfermeria geriatrica [ libro electronico ]. 2ª edición. Barcelona: Masson; 2006. Disponible en: http://books.google.es/books?id=cJRk2uBS2VAC&pg=PA44&dq=cambios+en+el+envejecimiento&hl=es&ei=2V6gTvHGM-_E4gSPs7HbBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CDIQ6AEwAA#v=onepage&q=cambios%20en%20el%20envejecimiento&f=false




En el capitulo “anciano sano” de este libro encontramos un apartado destinado a mostrar los diferentes cambios que sufrimos los seres humanos relacionados con el envejecimiento.

Tal y como se indica, se muestran tres áreas donde se pueden encontrar cambios: A nivel biológico, social y psicológico

Es de destacar dentro de los cambios biológicos la referencia que se hace acerca de que, durante las primeras etapas de la vida los cambios que se producen en la persona son para la mejora en el desarrollo de los individuos hasta la etapa de la madurez, para a partir de ese momento ir poco a poco deteriorándose el organismo.

Hay que tener en cuenta que este hecho no quiere significar que la persona con el paso de los años seguramente se convierta en una persona dependiente a causa de dicho deterioro, ya que dependiendo de muchos factores las personas envejecen de diferentes maneras y presentan un estado más o menos saludable, independientemente del deterioro inherente al que se ve sometido el organismo.

En el capitulo del libro se muestran las diferentes características de los sistemas que se ven afectadas: sistema cardiovascular, respiratorio, digestivo, entre otros.




En cuanto a los cambios psíquicos, tal y como sucede con los cambios biológicos se producen diferencias en cuanto al grado de deterioro o de atrofia, pudiéndose encontrar diferencias intra e interindividuales.

A mi parecer se muestran con claridad los aspectos mas importantes con respecto al proceso de cambio psicológico en el anciano, como lo son : el declive producido a partir de los 30-40 años en las funciones intelectuales, lo que no quiere decir que no se mantenga la inteligencia sino que más bien se produce un incremento de la lentitud para la realización de tareas.

Ademas es importante distinguir que la capacidad cognitiva que se va a ver más afectada es la memoria, en concreto el recuerdo de sucesos recientes es decir la memoria a corto plazo ( MCP), aunque en el texto no se mencione como tal.

En cambio se menciona que la personalidad por su parte, no suele alterarse en el anciano a caso que no se produzcan cambios a nivel patológico




En el apartado cambios sociales hay que tener muy en cuenta el cambio de rol al cual se ve sometido en anciano y los sentimientos que esto genera en él. Por ejemplo lo que le supone el hecho de jubilarse, ya que a partir de ese momento puede empezar a sentir como una persona dependiente que por el paso de los años ya no va a poder realizar su labor porque ya otros más jóvenes lo han sustituido.




En resumen como profesionales sanitarios debemos de tener muy en cuenta que las personas ancianas no son una carga para la sociedad, puesto que nosotros mismos algún día también lo seremos.

El conocimiento de los cambios sufridos por el paso de los años no solo beneficia la mejor calidad de atención de servicios, sino que también nos sirve a nosotros para nuestro futuro, para poder interiorizar los posibles cambios que va a sufrir nuestro organismo.

Hay que conocer además cada uno de los niveles asistenciales puesto que se encuentran comunicados entre sí. De tal manera que la alteración de uno de ellos puede desembocar en la alteración de los otros, esto también sucede en el resto de etapas de la vida, pero es de especial interés tenerlo en cuenta a estas edades ya que estas personas se encuentran en un estado de salud mas delicado que el resto.

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