viernes, 21 de octubre de 2011

Cuestionario 3: Artículo de revista

IDEAS PRINCIPALES:
Actualmente, el 40% de la actividad quirúrgica se centra en el tratamiento de pacientes mayores de 65 años. El objetivo del tratamiento médico a los ancianos es ofrecer la mejor calidad de vida posible. Los pacientes mayores representan un desafío quirúrgico a causa de la comorbilidad asociada y la reserva cardiopulmonar disminuida. La mayor comorbilidad en ancianos es a causa de problemas cardíacos, respiratorios, renales y del sistema inmunitario.

Complicaciones generales en el anciano:
Hay una tasa de complicaciones y conversión mayor en pacientes mayores. Además, presentan una alta incidencia de enfermedades asociadas.
  • Evaluación preoperatoria de los pacientes y medidas de prevención de complicaciones: Aproximadamente la mitad de los pacientes son portadores de enfermedad coronaria, un 20% con arritmias cardiacas y un 10% con insuficiencia cardíaca congestiva.
    Es necesaria una correcta valoración preanestésica del riesgo cardiovascular y la adecuada monitorización durante la intervención para la detección y el tratamiento de las posibles complicaciones hemodinámicas asociadas al procedimiento.También es importante destacar que hay una mayor tasa de conversión a cirugía abierta.Muchos pacientes ancianos se encuentran en tratamientos antihipertensivos y cardiológicos, que deberían ser mantenidos. Respecto a los diuréticos y IECA existe controversia, pero se coincide en que se debería considerar el cese de estos fármacos las 2h previas a la cirugía. También debería tenerse en consideración los pacientes con tratamientos heparínicos o dicumarínicos, ya que presentan un mayor riesgo de hemorragia. Por otro lado, los cambios fisiológicos normales por la edad incrementan la probabilidad de alteraciones de la función renal durante la cirugía y en el postoperatorio.
  • Medidas intraoperatorias:
    Se recominendan presiones de insuflación menores que en pacientes jóvenes para evitar la compresión de los órganos abdominales; durante la insuflación la monitorización estrecha de los parámetros hemodinámicos es necesaria para detectar precozmente complicaciones catastróficas (punción vascular o embolia gaseosa). La monitorización electrocardiográfica, la pulsiosimetría y el control de la PA son esenciales.
  • Medidas postoperatorias:
    Una de las preocupaciones es la función respiratoria. Los valores preoperatorios de la capacidad vital forzada y del volumen espiratorio forzado en el primer segundo son significativamente menores en los ancianos. También se presentan complicaciones específicas asociadas a estos pacientes, como edema agudo de pulmón (posiblemente asociado a una excesiva fluidoterapia preoperatoria). Es importante mantener un volumen intravascular normal y evitar la hipovolemia, para con ello evitar un fallo renal agudo.
CONCLUSIONES:
Este texto, parece un artículo científico pero es un artículo de revisión en el que se abordan diferentes referencias del tema a tratar. Está bien construido, pero carece de los criterios por los que se han seleccionado dichas referencias. A su vez, tampoco identifica un objetivo claro, que podemos intuir que es potenciar la cirugía laparoscópica a toda costa, utilizando para ello todos los argumentos posibles. Por lo tanto, metodológicamente es incorrecto, aunque el contenido nos proporciona una buena idea general sobre las intervenciones quirúrgicas en el anciano.


María González Cano

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada