sábado, 29 de octubre de 2011

Cuestionario 3

Conclusiones del texto “Ventajas y peculiaridades del abordaje laparoscópico en el anciano”.
·        Actualmente el 40% de la actividad quirúrgica se centra en el tratamiento de pacientes mayores de 65 años, los cuales presentan un mayor riesgo para la cirugía que los más jóvenes.
·        El objetivo en el tratamiento es ofrecerles la mejor calidad de vida posible, a pesar de que representan un desafío quirúrgico a causa de la comorbilidad asociada y la reserva cardiaca pulmonar disminuida.
·        Los recientes avances en la anestesia, junto con la mejor selección de pacientes, los mejores cuidados cardiacos perioperatorios y la adopción generalizada de los accesos mínimamente invasivos, han conducido a que sea posible realizar  procedimientos gastrointestinales más complejos en los ancianos.
·        La CMI (cirugía mínimamente invasiva) puede tener en ellos un mayor impacto en comparación con los jóvenes en términos de disminución del dolor postoperatorio, menor tasa de complicaciones cardiorespiratorias, disminución de estancias y rápida vuelta a la actividad física.
·        Las enfermedades digestivas que requieren un tratamiento quirúrgico son más prevalentes en este grupo de edad, a la vez que se acompaña de una mayor comorbilidad, que afectan adversamente al resultado postoperatorio.

 Complicaciones generales en el anciano
·        La edad avanzada incrementa la estancia postoperatoria con un aumento de la morbilidad.
·        En procedimientos laparoscópicos los ancianos muestran una tasa de complicaciones y conversión mayor que en los demás grupos de edades.

Evaluación preoperatoria de los pacientes y medidas de prevención de complicaciones
·        Alta incidencia enfermedades asociadas, la mitad pacientes son portadores de enfermedad coronaria.
·        Es necesaria una correcta valoración preanestésica del riesgo cardiovascular y la adecuada monitorización durante la intervención para la detección y el tratamiento de las posibles complicaciones hemodinámicas asociadas al procedimiento.
·        Muchos pacientes ancianos se encuentran en tratamiento con antihipertensivos y cardiológicos. Estos deben ser mantenidos. Sólo se deben suspender durante las horas previas a la cirugía los diuréticos y los inhibidores del sistema renina-angiotensina a causa de las dificultades en el retorno venoso que puede suceder durante el procedimiento laparoscópico.  El relleno vascular debería optimizarse antes de administrar la anestesia.
·        Debe considerarse el aplazamiento de la cirugía cuando la presión sistólica esté por debajo de 110-120 mmHg.
·        Los pacientes con tratamiento heparínico o dicumanírico presentan un mayor riesgo de hemorragia.
·        El paciente quirúrgico anciano tiene un elevado riesgo de fallo renal agudo, situación asociada a una mortalidad del 50%. Un abordaje mínimamente invasivo puede prevenir esas complicaciones ya que supone una menor agresión quirúrgica.

Medidas intraoperatorias para prevención de complicaciones
·        Se debe utilizar una presión intraabdominal inferior de 8 mmhg, para minimizar cualquier problema cardiovascular.
·        Aconsejable la utilización de ventilación volumen-contolada, debido a las limitaciones de distensibilidad toracopulmonar que suelen presentar los ancianos.
·        Duración cirugía puede incrementarse a causa de diferentes factores, por ello debemos prevenir la hipotermia.
·        La monitorización electrocardiogáfica, la pulsioximetría y el control de la presión arterial son esenciales, así como la medición de las presiones de la vía respiratoria e intraabdominal.
·        La alta tasa de conversión es otro problema asociado a la cirugía laparoscópica en el anciano. Sin embargo, no hay que considerar la cirugía abierta como una complicación o fallo operatorio, sino como un intento de evitar complicaciones.

Medidas postoperatorias para prevención de complicaciones
·        Los ancianos tienen una estancia más larga debido a la tasa de conversión mayor y a un número aumentado de complicaciones con respecto a la población general que se somete a cirugía laparoscópica.
·        Una de las mayores preocupaciones del periodo postoperatorio en el anciano es la función respiratoria.
·        Debido a la frecuente inestabilidad cardiovascular preoperatoria de estos pacientes, es necesario una correcta fluidoterapia postoperatoria.
·        Es importante mantener un volumen intravascular normal y evitar la hipovolemia, para con ello evitar un fallo renal agudo.
·        Debe prestarse atención al balance de sal y agua, y a las dosis de fármacos utilizados.

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