domingo, 23 de octubre de 2011

Bibliografía 4

Sánchez Caro, J. El envejecimiento fisiológico. En: Ballesteros Jiménez, S (coor y ed). Gerontología. Un saber multidisciplinar. 1ed. Madrid: Editorial Universitas; 2006.p 55-85.
El capítulo comienza con la definición de envejecimiento, y destaca que este no es una enfermedad sino un proceso natural y universal.
Habla del aumento de la esperanza de vida en países desarrollados, pero determina que aunque consiguiéramos eliminar las principales causas de muerte, la duración se mantendría entorno a los noventa o cien años, porque las células normales no son inmortales, sino que tienen una capacidad limitada para dividirse, y una vez alcanzado el número de divisiones que les corresponde mueren. Esto se debe al proceso conocido de apoptosis o muerte celular que define ampliamente en las siguientes líneas.
Tras esta introducción comienza el apartado de modificaciones corporales, estructurales y  funcionales asociadas al envejecimiento. Voy a hablar sobre aquellos órganos o sistemas que se ven más afectados por la edad.
Empieza por los cambios en Piel y anejos, que son los más visibles. Entro estos cambios están: aparición de arrugas, pigmentación desigual, disminución glándulas sebácesas, encanecimiento, alopecia, ect.
En los órganos de los sentidos, los cambios tienen gran trascendencia social, ya que interfieren la nutrición,  hidratación y comunicación, pudiendo conducir al individuo a la depresión.
En el apartado de Composición corporal, las modificaciones afectan principalmente a la masa magra (pérdida de masa muscular), a la grasas (se incrementa a partir de los 40 años, pero desciende a partir 85) y al agua (disminuye y puede llegar a ser inferior al 50 % en mayores 65 años).
Sistema músculo-esquelético. Los músculos, huesos y articulaciones experimentan una serie de cambios irreversibles, afectan enormemente al aspecto externo y la postura del anciano, produce una disminución en sus movimientos y dificultades para la deambulación.
En el sistema cardiovascular los cambios más importantes son el aumento de grosor y rigidez de la red arterial, responsable a su vez del aumento presión arterial y crecimiento ventrículo izquierdo.
Las alteraciones que se producen en el aparato respiratorio son: un tórax poco móvil e insuflado con limitada expansión inspiratoria que causa una disminución de la capacidad vital; una mayor fenestración alveolar y menor número de alvéolos lo que hace que disminuya la presión parcial de O2.
En el riñón disminuye la filtración glomerular y la capacidad para concentrar y excretar la orina.
Al sistema nervioso es el al que más espacio le dedica  y hace una diferenciación entre los cambios relativos al envejecimiento neurobiológico y al neuropsicológico.
Describe los múltiples factores que influyen sobre el envejecimiento fisiológico del cerebro. Y las principales características que presenta es la aparición placas seniles, la pérdida de neuronas que da lugar a atrofia cerebral, alteración de los neurotransmisores, entre otras.

Este capítulo sirve para familiarizarse con las modificaciones corporales, estructurales y funcionales asociadas al envejecimiento, así como aprender a valorar la importancia que tienen dichos cambios o modificaciones en relación con la prevención de las enfermedades y con el mantenimiento de la salud en general.

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